Edad
10 años.
historia
Paolo es uno de esos viejitos que la calle fue apagando de a poco. Lo rescatamos cansado, con el cuerpo marcado por los años y la mirada llena de historias que nadie había escuchado.
Hoy está a salvo, cuidado y recibiendo el amor que siempre mereció. Paolo es tranquilo, agradecido y solo busca un lugar donde descansar sin miedo, con una camita calentita y alguien que le hable suave.
Los viejitos también necesitan una oportunidad. Y Paolo todavía tiene mucho amor para dar.


